Probamos el Mazda CX-5, un SUV con estilo.

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El mercado de los SUV está de moda, nadie puede negar eso, y en el ámbito familiar que es el que aquí nos ocupa, también ha tomado protagonismo en los últimos años. Los SUV son más altos, algunos también más anchos que una berlina y tienen la ventaja de que en la mayoría de las ocasiones nos permiten hacer salidas al campo con la tranquilidad de que no vamos a quedarnos colgados en algún camino. Además, la sensación de robustez aumenta la percepción de seguridad.

Estos aspectos son importantes para muchas familias a la hora de elegir un coche familiar.

Hemos tenido la ocasión de disfrutar de este Mazda CX-5 2.2 D 150 CV 2WD, un SUV que ofrece una interesante alternativa al rey de esta categoría, el Nissan Qashqai. Aún siendo un producto nipón como el Qashqai, el enfoque es distinto.

Exteriormente sus líneas heredan el lenguaje de diseño KODO, alma del movimiento, que ya pudimos ver en otros modelos de la marca como el Mazda6. La parrilla delantera en forma de ala, las líneas fluidas laterales, o los marcados pasos de rueda crean un conjunto muy expresivo y hacen que el CX-5 llame la atención a su paso. Como buen SUV su altura libre al suelo (215 mm en la versión 2WD) también es elevada para permitirnos ir por caminos de tierra sin mucho problema.

El interior del Mazda CX-5 sigue la línea de calidad de los últimos modelos de la marca japonesa. Calidad y confort. En cuanto a la calidad de los acabados me
p197ke4e9f1pfq1t0p1svo1h3711reu atrevería a decir que está un escalón por encima de sus rivales. Un salpicadero de materiales blandos en su mayor parte a excepción de la parte baja donde sí apreciamos una zona con plásticos de tacto duro.

Todos los mandos y controles se encuentran en una posición lógica, sin nada que usemos habitualmente escondido o de acceso incómodo (muchas veces estas cosas no las apreciamos hasta que nos encontramos lo contrario…). Preside el salpicadero una pantalla táctil de 5,8 pulgadas. Más abajo tenemos los controles del climatizador bi-zona y el reloj. Personalmente, no he conseguido acostumbrarme a mirar la hora en ese rinconcito, aunque supongo que si lo compras acabarás acostumbrándote…

Dividiendo los asientos tenemos la palanca de cambios y el HMI Commander que nos da acceso a las funciones del navegador o de las distintas configuraciones del coche. Todo esto lo podemos manejar con nuestro brazo cómodamente apoyado en el apoyabrazos que también tenemos situado en esta zona.

Este apoyabrazos cuenta en su interior con un hueco bastante amplio que incluye una toma USB para poder conectar un dispositivo MP3 o nuestro cargador de Smartphone. Un detalle que me ha gustado es la hendidura que tiene este hueco en su zona de cierre para poder estar cargando el teléfono y poderlo tener a la vista sin que la tapa del apoyabrazos pille el cable cuando la cerramos. Buen detalle.

Además de este hueco, contamos con otro bajo los controles del climatizador y por supuesto la guantera, que está muy bien iluminada. En las puertas también contamos con unos huecos donde podremos colocar una botella de 1,5 litros sin problemas.

Los asientos son cómodos y disponen de regulación en altura y en longitud. Gracias a estas regulaciones y las del volante multifunción (profundidad y altura) encontramos nuestra postura de conducción perfecta.

Si miramos hacia la parte trasera del Mazda CX-5 encontramos una zona amplia, tanto en altura como en anchura, concretamente a la altura de los hombros tenemos 1.410 mm, y la altura libre desde el asiento es de 991 mm. El suelo es prácticamente plano para poner los pies, además de contar con la ventaja de que podemos colocar los pies debajo de los asientos delanteros. En las puertas tenemos sitio para apoyar los brazos e ir cómodamente sentados en esta banqueta trasera, siempre que vayamos en las plazas exteriores… La plaza central es más estrecha y más dura debido a que incorpora los posavasos en su respaldo. La banqueta se divide en una proporción 40/20/40. Ahí tenemos también uno de los motivos por los que esta plaza central es más estrecha. Estas plazas centrales son para trayectos cortos.

p197ke4e9fqcdnrufhb1nab1vp012Como podrás adivinar ya, la posibilidad de colocar tres sillitas en la parte trasera del Mazda CX-5 se reducen mucho, por no decir completamente. Si vamos a colocar dos sillitas no tendremos ningún problema, además contamos con anclajes Isofix y Toptether (tercer punto de anclaje) que se sitúa en el respaldo de la banqueta.

La banqueta, como te he comentado, podemos plegarla, pero no podemos desplazarla longitudinalmente.

Isofix, huecos en las puertas, bolsas en los asientos para guardar algún cuento, los pequeños irán cómodos, seguros, entretenidos y la mar de bien siempre que vayan dos. Echamos en falta unas bandejas en los respaldos de los asientos.

La parte trasera del Mazda CX-5 es una zona cómoda, con muy buenos materiales y terminaciones al igual que en la zona delantera, y en la que el espacio está orientado a dos pasajeros (véase niños o adultos), con un tercero ocasional. La modularidad no es su fuerte, pero tampoco se pretende, la marca tiene otras opciones, como el Mazda5, si lo que necesitamos es un familiar en toda regla.

Con esto no quiero decirte que este CX-5 no pueda ser tu coche familiar, puede serlo perfectamente. Su maletero, por ejemplo, cubre la mayoría de las necesidades de una familia de dos peques. Son 503 litros que podemos ampliar hasta los 1.620 abatiendo la fila trasera de asientos desde los tiradores situados en los laterales del maletero. Como ves en las fotos, una sillita de paseo entra sin ningún problema y aún así sobra espacio.

El maletero tiene una zona más ancha al principio (144 cm) pero que luego se estrecha debido a los pasos de rueda (104 cm). La altura de carga desde el suelo se sitúa a 74 cm. Es un poco alto, pero esto es debido a que contamos con un doble fondo donde se aloja el kit repara pinchazos o los triángulos con el chaleco. Hay otro hueco específico para guardar la bandeja cuando no vayamos a usarla.

Cuando nos ponemos en marcha con el CX-5 podemos llegar a olvidarnos de que llevamos un SUV, ya que las sensaciones que transmite no son las que uno espera antes de
p197ke4e9f1n1i181a1mlf1man1vqgg probarlo. Su suspensión es firme, con pocos balanceos. Es realmente ágil, algo que se ha conseguido también gracias a su peso: 1.420 Kg, bastante contenido para este tipo de vehículos (un Hyundai iX35 pesa 1.523 Kg).

Nuestra unidad montaba el motor SKYACTIV-D 2.2 diésel de 150 CV y a nosotros nos ha encantado. Empuja bien desde abajo, en torno a las 2.100 rpm. Su entrega es muy suave, sin picos de ningún tipo, y con unas recuperaciones muy buenas. El tacto del cambio también es una delicia, suave y preciso. Si nos fijamos en el consumo, el Mazda CX-5 tiene unas cifras realmente interesantes, gracias entre otras cosas a la tecnología Skyactiv que hace que su consumo en nuestra prueba se quede en los 6 litros. Nada mal.

El equipamiento de este CX-5 es alto desde la versión básica. En Mazda apuestan por la tecnología en todos los sentidos, desde la seguridad hasta el confort. Nuestra unidad, con el acabado Style, trae elementos como el climatizador bizona, Bluetooth, volante y pomo de cuero, control de crucero o las conexiones AUX y USB. En el apartado de seguridad encontramos airbags frontales, de cortina, laterales, sistema de asistencia a la frenada de seguridad o asistente de arranque en cuesta.

Exteriormente destaca en su equipamiento las llantas de 17″, los faros traseros tipo de LED, faros antiniebla, cristales tintados traseros o los intermitentes integrados en los retrovisores.

Además, esta unidad montaba el Pack Safety + Navegador. Este pack incluye por 2.500 € el asistente de cambio de carril, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, faros de xénon, sistema de control de luces de largo alcance y el sistema de navegación Mazda. La pintura metalizada tiene un coste de 500 €.

En total, la unidad que hemos probado tiene un precio de 29.990 € (sin contar ningún tipo de oferta).

La conclusión es clara en el caso del Mazda CX-5. Es un SUV con un comportamiento en carretera excelente y suficiente para nuestras pequeñas excursiones al campo en familia. No nos va a dar un rendimiento fuera del asfalto como para hacer virguerías, pero seguramente si estás pensando en comprar este Mazda CX-5, no es eso lo que buscas. Lo demás, lo tiene.

El precio de este Mazda CX-5 y de otros modelos, los tenéis en nuestra web amiga www.quieroestecoche.com.

comparador de coches

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El de aquí abajo es el que lo ha escrito...

Escribiendo sobre esto desde hace poco, pensando en esto, desde siempre… Cuando nací, lo primero que hice fue preguntar en que coche me llevaban a casa.

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