Tu coche y tú, preparados para el Otoño.

0

Aunque algunas ciudades se resistan todavía a la llegada del otoño, en otras muchas la ropa de verano, las sandalias y la sombrilla han dado paso a las mangas largas y al zapato cerrado. Sin embargo, hoy no vamos a hablar de modas sino de lo importante que es tener en cuenta la estación del año a la hora de conducir nuestro vehículo y de llevar a cabo su mantenimiento preventivo.

¿Qué debemos revisar de nuestro coche en esta estación?

Una vez comienza a llegar el frío, es recomendable comprobar el estado de determinados sistemas y elementos de nuestro vehículo. Si pasada la estación veraniega no hemos advertido ningún mal funcionamiento ni avería, podremos realizar la revisión nosotros mismos. A continuación veremos qué partes de nuestro coche será aconsejable verificar:

Neumáticos:

Los neumáticos son el único punto de contacto entre el asfalto y nuestro vehículo, por lo que será imprescindible que se encuentren en buen estado ya
neumaticos que en otoño suelen producirse muchos cambios meteorológicos que podrían poner en riesgo nuestra seguridad. Unos neumáticos en buen estado deberán presentar un desgaste regular que no sea inferior a los 1´6 milímetros, circular con la presión adecuada al tipo de vehículo y a la carga u ocupantes del mismo, además de no haber superado los 4 años de antigüedad desde su fabricación.

Sistema de iluminación:

Con el cambio de hora se produce antes la caída del sol, por lo que ahora muchos de nosotros conducimos ya de noche cuando nos dirigimos de nuestros puestos de trabajo al hogar familiar una vez finalizada la jornada laboral.

Para mejorar nuestra visibilidad en carretera, será aconsejable revisar el sistema de iluminación de nuestro vehículo y asegurarnos de que las luces de cruce, intermitentes, largas y antinieblas funcionan perfectamente. Además, comprobaremos que todos los faros estén en buen estado, limpios y sin filtraciones de agua. Ver y ser vistos con anticipación, puede ser un factor que marque la diferencia.

Líquidos y escobillas limpiaparabrisas:

escobillasNos fijaremos también en que los niveles de todos los líquidos (aceites, refrigerante y agua del limpia) estén en su correcto nivel. En caso de encontrar que alguno de ellos tuviese un nivel escaso, lo repondremos.

Además, para asegurar que ante condiciones climatológicas adversas no empeore nuestra visibilidad, será recomendable comprobar el estado de las escobillas del limpiaparabrisas y sustituirlas en caso de ser necesario.

Filtros de aire, aceite, combustible y habitáculo:

El estado de todos los filtros del automóvil también debe ser el adecuado para asegurar un correcto funcionamiento del vehículo, así como un consumo normal de combustible. Además, en el caso del filtro del habitáculo tendremos que tener en cuenta que si está desgastado u obstruido, podría reducir nuestro nivel de confort durante la conducción ya que podríamos percibir malos olores o ser más sensibles a agentes alérgenos como el polen.

¿Qué debemos tener en cuenta durante conducción otoñal?

Otoño es una de las épocas del año más peligrosas para ejercer la conducción, pues como hemos comentado ya antes las condiciones meteorológicas empeoran y conviene ser más cauteloso. Además, el mal tiempo es un factor que aumenta la fatiga al volante ya que al prestar una mayor atención a la carretera aumenta la tensión y provoca el cansancio prematuro. Es importante parar a descansar cada cierto tiempo para que nuestro tiempo de reacción y nuestro nivel de alerta no se vean mermados.

Las hojas secas son uno de los distintivos del otoño, aunque por muy bonitas que queden en una fotografía son realmente peligrosas en la carretera, sobretodo en días lluviosos o extremadamente húmedos ya que podrían afectar negativamente a la adherencia de los neumáticos sobre el asfalto.

También es recomendable tener en cuenta algunos consejos de conducción relacionados con las frecuentes ráfagas de viento características de la época y con el
Carens_03_2013_Interior_3487 efecto “aquaplaning” tan temido en los días de lluvia otoñales. A continuación os dejamos algunas recomendaciones relacionadas con estos dos fenómenos.

Conducir con ráfagas de viento:

El viento, con frecuencia, cambia de dirección o intensidad improvisadamente y puede afectar a nuestra conducción. Por ello, conviene estar prevenidos y conocer la forma de actuar en este tipo de situaciones en las que las ráfagas de viento son fuertes.

Es conveniente fijarse en la señalización de advertencia, el ruido y en el propio paisaje para identificar si el aire del exterior es fuerte o moderado. También serán indicativos la inercia, la resistencia o los bandazos laterales que percibamos en nuestro vehículo durante la conducción. Estos últimos son los más peligrosos y con los que tendremos que aumentar nuestro nivel de alerta.

Lo más importante cuando circulamos con fuertes ráfagas de viento es aumentar la distancia de seguridad y reducir nuestra velocidad, así como evitar adelantamientos o realizarlos con precaución teniendo en cuenta el “efecto pantalla”. Además, procuraremos circular por el centro del carril y agarrar el volante con fuerza.

Prevenir el efecto “aquaplaning”:

conducirPara evitar que con la acumulación de agua de lluvia se produzca el efecto “aquaplaning”, es imprescindible que nuestros neumáticos se encuentren en buen estado ya que como hemos comentado al inicio del post son el único punto de contacto entre nuestro coche y la carretera. Por ello, si están en buenas condiciones nos ayudarán a prevenir los peligrosos deslizamientos.

Además, también será necesario que moderemos nuestra velocidad sobre todo cuando pasemos por encima de charcos o zonas ligeramente anegadas, aprovechando los surcos que dejan los vehículos que circulan por delante de nosotros.

Podremos identificar el aquaplaning si durante la conducción notamos que el coche o alguna de las ruedas flota ligeramente cuando pasamos por una zona con agua acumulada. Si esto sucede no frenaremos ni giraremos el volante de forma brusca ya que con ello podríamos derrapar. Reduciremos la velocidad levantando el pie del acelerador y si es necesario frenar y no disponemos de antibloqueo, lo haremos ligera y cuidadosamente.

Esperamos que estos consejos y recomendaciones os sirvan para que el otoño en la carretera sea más llevadero y seguro. Ante todo, y para concienciar al resto de conductores sobre los peligros que conlleva conducir durante esta época del año, si os han resultado útiles podéis compartirlos con vuestros amigos y familiares.

Con la colaboración de RO-DES, la Red Operativa de Desguaces Españoles.

¿Te ha gustado? ¡compártelo!

El de aquí abajo es el que lo ha escrito...

Escribiendo sobre esto desde hace poco, pensando en esto, desde siempre… Cuando nací, lo primero que hice fue preguntar en que coche me llevaban a casa.

Deja un comentario

9 + 13 =

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Share This